Ilustraciones de Maca
Del libro El “Romancero canyengue” editado por Yaugurú.
En la carta de Cátulo Castillo que oficia como prólogo en la primera edición del “Romancero canyengue” (1967), hay un aspecto que el bardo destaca respecto de los versos de Ferrer que es bien interesante. El autor de “La última curda” hace hincapié en el lenguaje durante casi toda la carta. Ver nota publicada sobre el libro.
La edición tiene varias ilustraciones de Maca, compartimos algunas y texto de la página 61.

La Pianista
Están las miserables luteces de su arropo
negreando allá en el palco. La remisericordia
de Dios le da manija... Entonces, los hisopos
resecos de sus dedos muy lerdos clavicordian
oscuros repertorios. Nocturnos y falopos
sus ojos son dos turbias auroras de fosfato
que mojan con azules cenizas de heliotropo
el lomo de los tangos zurdescos y rubatos.
Muy tarde, cierra el nopia. Desciende. De su plato,
recoge unas monedas. Y a paso que sofoca
la tiesa y feretrante beodez de su recato,
se marcha su tristeza que nunca se equivoca.
Y el íntimo cadáver de un largo celibato
le grita, desde adentro, el vals que nunca toca.
