Terence Blanchard and The E-Collective
Terence Blanchard and The E-Collective
con The Turtle Island String Quartet.
Koerner Hall 9 de diciembre, 2023
Terence Blanchard, trompeta y teclados con:
Charles Altura, guitarra eléctrica - Taylor Eigsti, piano y teclados -
David Gyniard, bajo eléctrico - Oscar Seaton batería
y The Turtle Island String Quartet:
Dave Balakrishnan, violín - Gabriel Terraciano,violín
Benjamin von Gutzeit, viola - Naseem Alakatrash, cello
por Sergio Faluótico
I. El concierto
El último concierto del aňo para mi, un broche de oro, realmente, con esta impresionante banda de Terence Blanchard, the E-Collective junto al Turtle Island String Quartet en mi teatro favorito : Koerner Hall.
Conocía muy poco de este proyecto. Pero dejé que el prestigio de Blanchard y mi curiosidad dictaran la elección e ir. Recuerdo al Blanchard de su primer disco con el saxofonista alto Donald Harrison en lo que allá por 1987 el marketing de Columbia Records llamaba the New Lions. También por su participacion en ese excelente quinteto de Chick Corea con Roy Haines y un joven Joshua Redman. O en la película Mo' better blues de Spike Lee. Pero esa es otra historia.
La de hoy es la de este concierto excepcional de Blanchard y su banda, The E- Collective, con la cual toca desde hace casi diez aňos, milagrosamente con la misma integración ( hay un nuevo pianista ahora). O sea no es un rejuntado de grandes mùsicos; es una unidad musical que desarrolla un trabajo, que evoluciona, y con el cual puede experimentar y crear una identidad musical. Y es eso precisamente lo que escuché en Koerner Hall.
El repertorio consistió en una seleccion de temas de sus tres CD: Breathless (2015) Live (2018) y Absence (2020). Mi primera impresión fue la de asociar esta música con la de Miles Davis. Comparación demasiado obvia por el sólo hecho de compartir el mismo instrumento. Pero el sonído de la banda y las composiciones claramente apuntaban al Miles eléctrico de los últimos años. Blanchard no es Miles Davis ni lo quiere ser, o sea, no trata ni copia el estilo y/o sonido de Miles en la trompeta: tiene su propia onda.
Pero mas allá de eso, las composiciones me siguieron dando esa impresión Milesiana y la conección ahi entonces, se materializó a través de Wayne Shorter; las caracteristicas composiciones de Wayne en su periodo de fusión, con melodías muy simples, de pocas notas, que se repiten, inalterables, sobre una armonía en constante mutación pero que, por esa razón, suenan siempre diferente. Pero mas allá de esa influencia, de esa afinidad en la composición con Shorter hay también un tratamiento diferente del groove, del ritmo entendido como dínamo que genera constante la energía y sostén que los temas requieren.
Y aqui hay otra afinidad con Miles quién lleva en varias etapas esa base ritmica de lo básico a lo casi free o abstracto como parte de la evolución de su propuesta. No es la misma la comcepción ritmica cool de So What a la de las volcánicas versiones de Seven steps to heaven o Four con Tony Wiliamas participando mas de la improvisación, empujando a los solistas con acentuaciones y comentarios rítmicos.
Cuando Miles vira hacia la fusión en Bitches Brew (o en In a Silent Way, vos ves...) vuelve a esa función básica del ritmo, machacando un pulso insistente que genera el groove sobre el cual los solistas tocan sus melodias o solos, frlrgando en la percusión la responsabilidad de proveer las texturas mas abstractas caracteristicas de su música en ese período. Pero cuando lo radicaliza lo hace mas rockero, casi atonal como en Aghartha y otros de sus proyectos en vivo de ese tiempo
En su reaparición final con discos como Tutu o Amandla preserva el concepto del groove constante pero ya decididamente funk, hip hop ( Doo Woop). Pero no llegó a tratar esa base mas funk, en forma radical o abstracta.
Blanchard hace exactamente eso. Parte de donde Miles terminó y lo lleva un paso mas adelante: desarrolla un concepto mas libre del ritmo. Que ya no es el ritmo simple y básico - el groove - si no una textura, un fluir constante sin repeticiones. La responsabilidad y mérito en este caso son de su baterista, Oscar Seaton. Seaton, a quien recuerdo con la banda de Dvid Garfield, no toca free - en mi opinión- Seaton toca alrededor del groove, sugiriendo en su toque nuevas avenidas de interpretación para el solista y, por extensión, a la música.
Para darles una referencia me impresionó tanto como el trabajo innovador de Brian Blade pero Seaton lo hace en su estilo funk. Casi como una extensión del Dilla Beat aplicado al acompaňamiento Seaton estira y comprime el ritmo en algo asi como "libertad controlada" con perdón del oxymorón. No funciona tanto dentro del pulso del groove, mas bien deja mas espacio para asi arreglar sus intervenciones como comentarios melódicos a partir de lo que sucede con los solistas de turno. La música, densamente arreglada, gana en frescura, en intensidad y a veces en calma y lirismo. Pero no se engañen, Seaton también puede tocar el ritmo "derecho", con gran feeling y disciplina. La mágia de su ejecución es precisamente esa habilidad suya de cambiar y mutar de una a otra o de una en otra con gran musicalidad.
Otra de las caracteristicas de esta música de Blanchard fue la integración del Turtle String Quartet. Y digo integración, si, ya que el cuarteto no es un simple invitado; es parte de la banda. Integrado a los arreglos y a las composiciones, el cuarteto agrega esa otra cosa que solo las cuerdas pueden generar. Pero no trabajan sólo el arreglo: también pueden improvisar cuando asi lo requieren las composiciones.
Temas como I dare you y Heroes, ambos de Blanchard, son excelentes vehículos no solo para Blanchard sino para el gran trabajo de ensemble del cuarteto y el quinteto.
Aqui cabe seňalar que no todas los temas son compuestos por Blanchard. Gynnis y Altura tambien contribuyen - de hecho el tema que abrio el concierto, Absence, fue compuesto por Gynnis- Excelentes músicos ambos, particularmente el guitarrista Charles Altura a quien recordarán por su participación en la última banda de Chick Corea, The Vigil. Su composición, Dark Horse sirvió para desplegar talento con la guitarra eléctrica. Con un sonido y estilo claramente influenciado por Holdsworth, Altura conserva y muestra un sonído personal. Una versión de Hannibal reflota la evocación inevitable a Miles Davis. Cerraron, apropiadamente con Kaos de su CD, Live.
En resumen: un concierto e-lectrizante de Terence Blanchard y su banda, con mucho para comentar y disfrutar para finalizar el 2023 a todo dar.