Miguel Abuelo
Miguel Abuelo
El folclore fue el primer contacto con la música; su hermana le enseñó canciones que luego cantaría en peñas. No contaba con ninguna formación, pero tenía una afinación perfecta que fue llamando la atención de músicos y público. Miguel nunca conoció a su padre. Su madre padecía una grave enfermedad, vivió sus primeros años en un orfanato, hasta que fue adoptado por el director de la institución. Vivió en una pensión, donde residían Moris y Pajarito Zaguri, donde ensayaban Los Beatniks. En 1966 compartió habitación con el poeta, letrista y periodista Pipo Lernoud, fundador de la revista Expreso Imaginario.
Por las noches concurría a La Cueva y La Perla con Pipo, Moris, Lito Nebbia, Tanguito y Javier Martínez, de Manal. En aquellos años Tanguito y Nebbia compusieron La Balsa en el bar La Perla. Miguel, sin darse cuenta, se fue integrando al ambiente musical. Distintos artículos periodísticos y recuerdos mantienen latente algunos pasajes de la historia del rock en la vecina orilla, como por ejemplo el siguiente: Un día Miguel acompañó a Pipo Lernoud al sello discográfico Fermata a realizar un trámite relacionado con su composición Ayer Nomás, que habían grabado Los Gatos como lado B de La Balsa. En dicho encuentro Ben Molar, productor de la discográfica, comentó que estaba buscando nuevos artistas y le preguntó si tenía un grupo. Miguel respondió “Sí, Los Abuelos de la Nada”. A pesar de que nunca había tocado rock y que tampoco existía la banda. Molar lo agendó para que en tres meses Miguel grabara un disco simple.

A partir de ese momento Miguel Peralta tenía que formar un grupo, ensayar y pasar a llamarse Miguel Abuelo. El nombre del grupo proviene de la novela de Leopoldo Marechal El Banquete de Severo Arcángelo, de 1965, que dice "Algún día tendré que llamarlo a usted Padre de los Piojos y Abuelo de la Nada". Lo complicado para Miguel era encontrar los integrantes para la banda. Finalmente, con la ayuda de Pippo, encontró al baterista Héctor Pomo Lorenzo (Pappo's Blues, Invisible y Spinetta Jade), al bajista Alberto Lara, al guitarrista Miky Lara y al tecladista Eduardo Mayoneso Fanacoa. Esta formación, a la que se incorporó el guitarrista de Manal Claudio Gabis como invitado grabó Diana Divaga, primer simple de Los Abuelos de la Nada, editado en marzo de 1968. En el siguiente disco simple en el tema Pipo La Serpiente tocó la guitarra Norberto "Pappo" Napolitano, que se incorporó a la banda como miembro estable. La relación entre Pappo y Miguel no era buena; Miguel abandona el grupo y Los Abuelos de la Nada graban el blues La Estación con Pappo como cantante, antes de separarse definitivamente.
Luego de registrar dos simples como solista para el sello Mandioca y de formar la banda El Huevo, un proyecto con Pomo Lorenzo en batería y Carlos Cutaia en teclados -que nunca llegó a grabar ningún material-, Abuelo viajó a Europa, como hicieron muchos de su generación por la dictadura de Onganía y de las limitaciones artísticas que ofrecía la industria musical argentina.
Recorrió Londres, Ámsterdam, Barcelona e Ibiza, donde conoció a su esposa Krisha Bogdan, con quien tuvieron un hijo llamado Gato Azul. Allí se encontró con Miguel Cantilo y Kubero Díaz, con quienes tocaba pasando la gorra para ganarse la vida. En París, el productor Moshé Naim, coleccionista de arte y amigo de Salvador Dalí que ya había financiado a Federico García Lorca y al cantante español Paco Ibáñez, quedó impresionado con la voz de Miguel y decidió producirle un álbum. Eran los primeros años de los '70. Participa el guitarrista Daniel Sbarra (Virus 1985). Naim los llevó a un castillo para componer, ensayar y grabar Et Nada. Editado en Francia y Bélgica en 1975, cuando el grupo Hijos de la Nada ya estaba disuelto.

En 1999 el sello Condor's Cave lo mandó a fabricar en los Estados Unidos en formato CD y lo importó a la Argentina. La edición original en vinilo de Et Nada se transformó en disco de catálogo. El espíritu rebelde y complicado en algunos aspectos de su vida le impidieron mantener una continuidad con Los Abuelos de la Nada y su autoexilio en Europa lo alejó de la escena argentina. En España conoció al bajista Cachorro López que en ese momento tocaba con una banda de reggae de Jamaica radicada en Inglaterra llamada Jah Warriors (Cachorro hoy es uno de los productores más importantes del pop latino). Surgió la idea de volver a la Argentina y reflotar a Los Abuelos de la Nada, pero con un enfoque diferente, más acorde a lo que necesitaba un país que estaba saliendo de una dictadura violenta. La cabeza y visión de López ya comenzaba a dar muestras de lo que lograría en los años siguientes con otros artistas.
Con otro estilo y ritmo, en los '80 Los Abuelos de la Nada se convirtieron en una de las bandas argentinas más difundidas en radios argentinas y en nuestro país. Sus temas se pasaban en bailes, y hacían mover a espectadores en cualquier sala de espectáculos.
Esta etapa de Los Abuelos estaba integrada por Polo Corbella en batería, Gustavo Bazterrica (ex La Máquina de Hacer Pájaros) en guitarra, Daniel Melingo en saxo y, en teclados, Andrés Calamaro. Grabaron un LP en 1982, producido por Charly García, que contiene -entre otros- los temas Sin Gamulán y No Te Enamores Nunca De Aquel Marinero Bengalí. En 1983 se convirtieron en una de las bandas más exitosas de Argentina gracias al álbum Vasos Y Besos, que incluye el clásico Mil Horas. Los Abuelos de la Nada lideraron la renovación que el rock argentino vivió con el retorno de la democracia, junto a bandas como Soda Stéreo y Virus. En 1984 editaron el álbum Himno de mi Corazón, con el tema que da nombre al disco. Miguel Abuelo editó un álbum solista, Buen Día, Día, que pasó desapercibido, con ritmos latinos y folclóricos.
En 1985 se editó el LP en vivo En El Ópera, incluyendo un tema nuevo: Costumbres Argentinas. Se alejaron del grupo Melingo y Bazterrica; luego de ese álbum se sumaron Calamaro y Cachorro López. Con nuevos integrantes como el guitarrista Kubero Díaz, Los Abuelos de la Nada grabaron su último trabajo, Cosas Mías. En el festival organizado por la radio Rock&Pop en 1986, en el estadio de Velez, Buenos Aires, gran parte del público ubicado frente al escenario estaba descontrolado, lo que comenzó a preocupar a los fotógrafos que estábamos entre el vallado que separa al público del escenario. Mientras los Abuelos de la Nada interpretaban el tema Himno de mi corazón, lanzaron un proyectil que hirió a Miguel Abuelo en el rostro. Pese al caos y la agresión, el cantante, con su cara ensangretada continuó interpretando la canción.

Ese mismo año también se presentaron en las Canteras del Parque Rodó, en Montevideo, y en determinado momento el clima también se volvió muy tenso y complicado. También recuerdo estar en el puerto de Montevideo en la mañana temprano con Álvaro Quartino de Abraxas esperando la llegada del barco que traía a Los abuelos de la Nada. Cuando faltaban unos minutos para atracar se nos aproximó un oficial de la Marina para informarnos que durante el viaje habían ocurrido algunos problemas con integrantes del grupo y que al descender iban a ser detenidos e interrogados. Lo nervios comenzaron a ganar espacio aquella mañana. En sala de arribos –en nuestra presencia- fueron interrogados y revisados por parte de las autoridades. Miguel Abuelo quería llegar al hotel ya que no había dormido en toda la noche. A uno de los integrantes de la banda le encontraron entre su ropa unos gramos de cocaína, de uso personal. Se nos recomendó llamar a un abogado, ya que el músico pasaría a juez. Fue liberado a las pocas horas pudiendo actuar al comenzar la puesta del sol de ese mismo día.
Los Abuelos de la Nada editaron seis discos lp entre 1982 y 1986. Miguel tenía proyectos pendientes con su banda, pero el 26 de marzo de 1988 falleció a los 42 años, como consecuencia del virus del SIDA, por una complicación que sufrió luego de una operación de vesícula.