Charlie Parker - Jaco Pastorius

Por José Ma. Barrios
Charlie Parker 1920 – 1955 - Jaco Pastorius 1951 – 1987: Dos pájaros atrapados en la Gran Manzana
Charlie Parker - Jaco Pastorius

Suele ocurrir y principalmente en las grandes ciudades, que éstas cautivan, transforman, potencian y a veces destruyen a quienes con enorme sensibilidad creativa habitan en ellas. New York tiene cientos de historias de ese amor – odio, cielo –infierno, éxito y fracaso.

Parker y Pastorius extraña y coincidentemente vivieron como parte de los fenómenos transformadores del jazz en momentos fundamentales, surgimiento del be bop y el desarrollo potencial del jazz fusión. Su contribución continúa siendo ejemplar hoy en día. ¿Qué saxofonista no siente la necesidad de revisar y repasar la obra de Bird?; ¿qué bajista acústico o eléctrico no tiene a Jaco como ineludible fuente de inspiración?

Vivieron con una intensidad que no les permitió llegar a los cuarenta años, el reconocimiento, de la mano del éxito, trajeron también la tragedia y el derrumbe personal. La genialidad musical unida a una frágil sensibilidad los hizo fácil presa del consumo abusivo de drogas y alcohol metiéndolos en un callejón sin salida.

Ambos autodidactas, pero fueron profundos estudiosos de las posibilidades sonoras de sus respectivos instrumentos. Parker venía del medio oeste, de Kansas City, había comenzado con el bombardino y la tuba antes de decidirse por el saxo alto, teniendo como referencia la vanguardia establecida por Lester Young.

Después el encuentro con Dizzy Gillespie, con Bud Powell, la revolución armónica de Thelonius Monk, la polirritmia de Max Roach, el africanismo de Art Blackey, la guitarra cromática de Charlie Cristian; lo transformaron en la imagen sonora del Bop, llevando al máximo la interpretación de la revolución jazzística que enfrentaba a la comercialización impuesta por la industria fonográfica. Reconocido e idolatrado en Europa, discutido en su país, cuestionado por alguno de sus pares, llegó a tener un club con su nombre “Birdland” (hoy en la zona del Times Square). La muerte de su hija, las terapias agresivas del electroshock, la dependencia -entre otras- a la heroína, terminaron con su vuelo. Como ironía del destino, el certificado de defunción diría “edad aproximada 65 años”. Al contrario del paradigma rocker, “vivió rápido, murió joven y dejó un cadáver destruido”. Con el paso del tiempo el mito, la leyenda, los testimonios de quienes fueron realmente sus amigos y compañeros de ruta, y también de quienes pudiendo lo negaron en vida, fue quizás Clint Eastwood con su película Bird quien lo homenajeó sin dejar de lado al ser humano sin máscaras, sin disfraces, tal como era.

Charlie Parker

Pastorius vivió su infancia en Fort Lauderdale, Florida. Su primer instrumento fue la batería, pero debido a una lesión de rodilla tuvo que cambiar por el bajo eléctrico. Llegó incluso hasta la transformación de su instrumento, artesanalmente cambió el diapasón de su Fender Jazz Bass de 1962 y lo transformó en fretless, logrando sonoridades novedosas e inconfundibles; además, por la longitud de sus dedos, lograba acordes y posiciones difícilmente igualadas. Persiguió a Joe Zawuinul para que le diera la posibilidad de integrar Weather Report; Zawinul escuchó el casete pero no creyó que fuera posible que tocara esa música, hasta que decidió probarlo. Jaco formó parte del gran momento de la banda en el fonograma “Black Market”, pero fue fundamental en uno de los registros más populares del grupo como “Heavy Weather” y el trabajo melódico –armónico en Palladium.

A su vez con proyectos más personales, supo dirigir una big band teniendo como músicos a Randy Brecker, Don Alias, Bob Mintzer, Mike Stern, Peter Erskine o Toots Thieleman; también en formato trío, siendo propulsor de lo que llamó “Punk Jazz”.

Jaco Pastorius

Después, la lucha contra sus propios demonios, separaciones de pareja, separación de sus hijos, dependencia de alcohol y abuso de diferentes drogas, hasta llegar al cuadro psiquiátrico de maníaco-depresivo, internaciones, termina vagando por Manhattan viviendo con gente de la calle; le roban su bajo Fender del 62, mientras jugaba en una de la esquinas al básquetbol, y el final brutalmente golpeado en la puerta de un bar en Fort Lauderdale.

Al igual que Bird, el paso de los años lo transformaron en leyenda; reproduciendo sus propias palabras, se presentaba como “el mejor bajista del mundo”.

El año pasado su hijo John y el bajista de Metallica -Robert Trujillo- concretaron la realización del documental Jaco presentado en el festival de cine independiente de Buenos Aires.

Bird y Jaco, su pasión por la música, la búsqueda en su máxima expresión, hasta el límite de lo humano, atormentándose por lograr la perfección, al extremo de encontrar la muerte muy temprano.

Para escuchar a: Charlie Parker - Jaco Pastorius

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