Anoushka Shankar
Anoushka Shankar
Octubre 29, 2023
Koerner Hall
Toronto, Ontario
por Sergio Faluótico
Anoushka Shankar, sitar
Aru Ghosh, clarinete - Tom Farmer, bajo acústico
Sarathy Korwar, batería - Pirashana Thevarajah, percusión India
No creo que sea necesario decir que Anoushka es la hija del célebre sitarista Ravi Shankar. Pero Anoushka no sólo sigue los pasos de su afamado padre: tambien camina por sendas musicales propias. Sus composiciones y arreglos creativa y eficazmente incorporan los conceptos occidentales de armonía y estructura musical a los de melodias y desarrollo temático modal caracteristicos de la música clasica india, tal cual lo demostró en este excelente concierto.
El Concierto
Shankar es una figura imponente sobre el escenario no por su agresividad o energia si no por su calma; irradia un aura mágico imposible de explicar con palabras pero palpable a todos los que como yo la mirábamos, casi hipnotizados, sentada en una baja tarima alli en el medio del oscuro escenario, envuelta en una aureola lumínica.
Es que Shankar, con su largo vestido terracota, estampado con diseňos tradicionales indios parecia la representación de la diosa Saraswati (1) salida directamente de un mandala tibetano de Romio Shrestha. Su presencia escénica es un reflejo de su música; una música etérea, calma y provista de una belleza natural que cautiva y captura al oyente.
Y asi fue desde el comienzo, con un drone (2) en La que no era sustentado por una tamboura si no por el loop station que Shankar tenía a sus pies. Instantáneamente la audiencia quedó atrapada por este sonido, casi en trance, mientras Shankar desarrolló el alap (3) para What will we remember, un raga de su composición.
La iluminación, sobria, con solo dos spots colocados estratégicamente detras de la banda aportaba ese grado de intimidad que la música pedía, iluminando a Shankar mientras sus músicos aguardaban y escuchaban en penumbras - como todos nosotros en la audiencia.
La banda, compuesta por excelentes músicos de la escena londinense, se fue integrando poco a poco. Y asi se sucedieron versiones de Boat to Nowhere, Secret Heart, Daydreaming, Say your prayers y In her name, temas todos pertenecientes a sus mas recientes CDs, Land of Gold y Traces of you ( sus "hits" podríamos decir ) y tres temas de su nueva produccion, Chapter one: for ever, for now, una mini colección de, por ahora, cuatro temas. Todos ellos presentaron un cuidado especial en las melodías, armonías y estructuras de las composiciones que fusionaron exitósamente el sonido y enfoque musical oriental a pautas armónicas ocidentales.
- Escucho el concierto y no puedo dejar de admirar la cualidad de esta música- etérea ( como toda la música, dirás) pero no como toda la música es etérea; esta llena el ambiente y, como un organismo, se dezplaza en el aire de la sala y nos absorbe, nos integra en una simbiosis músico/escucha- y nos planta en
el presente de su sonido. Esta música no es comparable a lo que usualmente escuchamos como música y por ende no puede ser juzgada o apreciada bajo los mismos parámetros. La música de Shankar y su banda es una experiencia personal, si, pero mas que eso es un estado de ánimo en el cual la audiencia es parte esencial de esa presencia.La "fuerza" o energia de las improvisaciones jazzisticas ceden aqui su lugar a una elegancia y tranquilidad que trascienden esos usuales picos de intensidad como los entendemos en la música occidental. Aqui, la música fluye y es brisa fresca llegando mansa a nuestros oidos. -
Después de un yugal bandi (4) con su bajista Tom Farmer en la introducción a Traces of you el show subió de revoluciones con una excelente versión de Fire Night, tema perteneciente a Ravi Shankar que figura en su LP Improvisations. Entonces esta "etérea" banda mutó en otra cosa, que por su energía y fuerza, para darles un marco de referencia, podría haber sido relacionada con la Mahavishnu Orchestra, llevando el complejo tema al paroxismo de un contrapunto a tres voces intercambiando solos en 8, 4, 2, 1 y medio compas. El show continuó con Dancing in madness de su CD Traveller donde fusiona exitosamente la música india con el flamenco cuya afinidad es bien conocida.
Para finalizar, Shankar realizó una arroladora versión de Reunion con una impresionante exhibición a cargo del percusionista Pirashana Thevarah quien a lo largo del concierto tocó kanjira (5), morsing (6) y crótalos (7) dandole a la música el necesario apoyo ritmico (y tambien melódico). Ya todos conocemos la gran calidad de todos los percusionistas indios, una tradición milenaria con varias diferentes escuelas con sus estilos y fraseos bien marcados pero fue realmente impresionante ver y escuchar a Pirashana "arrugando" el mridangam (8) en Reunion, en auténtico estilo Carnático.
Su solo se desarrolló sobre una secuencia de cuatro compases a partir de dos acentuaciones de sitar: una en anacrusa y su inmediata resolución al comienzo de la serie. Estas actuaron como "meta" o resolución de sus solos, algo asi como los trading fours asignados a veces a los bateristas de jazz. Mas allá de ser un excepcional despliegue técnico Pirashana utilizó ese espacio para dividirlo e interpretarlo en diferentes métricas - creando con gran musicalidad una tensión rítmica que resolvía habilmente siempre en esos hits. Realmente indescriptible.
- Y es precisamente esta inefable cualidad de la música india en particular lo que me lleva nuevamente a refleccionar sobre la música en vivo opuesta a la música grabada. Las grabaciones de música india y la de Shankar en particular fracasan en capturar toda esa aureola que el sonido en vivo posee. Por supuesto, nuestra experiencia de toda música es primariamente a traves de grabaciones y munidos de ese "conocimiento" efectuamos juicios esteticos y usualmente valoramos una música - la occidental - sobre la otra - oriental.
Toda la música - y la india en este caso- debe ser experimentada en vivo para poder asi aquilatarla efectivamente no por su calidad si no por su efecto en el escucha al momento de ser ejecutada. -
Para el encore Shankar tocó Stolen Moments, otro de sus nuevos temas, sola con su sitar y su loop station dejándonos a todos maravillados con su música en esta noche mágica en Koerner Hall.
NOTAS
(1) con su sitar y su calma Saraswati representa los mas altos niveles de refinamiento y
gracia en poesía y música.
(2) Drone: tonalidad del raga sustentada continuamente por la tamboura como referencia
tonal para el solista durante la ejecución del raga.
(3) introducción ejecutada en solitario para un raga.
(4) Yugal bandi es la ejecición de un raga o una introducción a duo.
(5) similar a una pandereta este tambor tiene un solo set de discos de metal en su marco
(6) aro de metal con una lengüeta de metal sostenida entre los dientes que al vibrar es
amplificada por la cavidad bucal.
(7) pequeňos címbalos con tonalidad definída usualmente agrupados en un set de cinco.
(8) este tambor originado hace mas de 2000 aňos es caracteristico de la música carnática
del sur de India. Se le considera el originador del tabla. Su caracteristica forma de
hexágono alargado le permite tener dos superficies (una chica y una mas grande) para
percutir con ambas manos sus ritmos, tal como los tambores batá de la tradición
Lucumí cubana.