Terence Blanchard

Terence Blanchard

ABSENCE
Terence Blanchard
con The E- collective y The Turtle Island String Quartet
Blue Note Records 2021

por Sergio Faluótico

Terence Blanchard, trompeta y teclados con:
Charles Altura, guitarra eléctrica - Fabian Almazan, piano y teclados -
David Gyniard, bajo eléctrico - Oscar Seaton batería
y The Turtle Island String Quartet:
Dave Balakrishnan, violín - Gabriel Terraciano,violín
Benjamin von Gutzeit, viola - Malcom Parson, cello

1. Absence - 2. The Elders - 3. Fall - 4. I dare you ( Intro) - 5. I dare you -
6. Envisioned Reflections ( Intro) - 7. Envisioned Reflections - 8. The Second Wave
9. When it was now - 10 Dark Horse - 11. Diana - More Elders

Al terminar el concierto compré este CD. Mas allá de caritativamente ayudar a la banda; comprarlo es también un esfuerzo inconsciente ( ¿y por que no? consciente) de mantener la música viva en nuestros oidos cuando ya el silencio nos atrapó y comienza a borrar los sonidos de la música de nuestra memoria. Es, también, una oportunidad para exponerse a la desilusión ya que muchas veces la grabación en estudio, a ciertas bandas no les hace justicia. Me pasó, por ejemplo, con Bela Fleck and the Flextones aňos atras. Después de una actuación electrizante en el Downtown Jazz Festival me fui contento a casa con su cassette ( si, aquellos eran los días....) Y escucharlo fue una de las decepciones mas grandes de mi vida.
Este caso no es exactamente igual pero es bien parecido.

Primero, al escucharlo pude comprobar que mis apreciaciones iniciales fueron correctas. pues el CD presenta cuatro temas ( y medio) de Wayne Shorter. No, no hay otra versión de Footprints. Los temas elegidos son, curiosamente, los menos pensados: The Elders y When it was now ( ambos de su repertorio con Weather Report) y las baladas Fall y Diana -que Shorter le dedicara a la hija de de Aito y Flora Purim- El "medio" tema de Shorter es I dare you, compuesto por Blanchard, con una de esas melodías de pocas notas repetidas, siempre cambiando de función gracias a una armonía en constante mutación, en claro estilo Shorter. Esta selección dicta una pauta a seguir en todo el disco que funciona como un tributo al recientemente desaparecido saxofonista ( quien aun estaba vivo al momento de editarse el CD ) evocando, de paso, esa veta arreglística tan particular de Shorter en su fase de fusión post Weather Report con proyectos como High Life ( Verve, 1995)

La música es excelente pero ya no hay eso que en vivo se presentó tan claro.
No existen esas texturas, pinceladas abstractas de sonido que la batería aporta en vivo - todo es mas "normal " o formal por definirlo de alguna forma. No existe la aventura, el juego al borde del balcón tan apreciable en la actuación. La perfección en la ejecución le da ese tono casi artificial que la música por su complejidad tiene. Hay mucho cerebro, mucho cálculo en los arreglos, mucho esfuerzo de parte de los músicos ejecutar estas composiciones y arreglos con la precisión que demandan. Pero aunque la banda está definitivamente a la altura del reto, se pierde la frescura y la pasion de esta banda en vivo, relajada, sin la preocupacion de cometer un error, con la pura intención de crear algo mas en el momento, en la interacción de todos los músicos funcionando como una unidad musical de alto nivel.

En una entrevista Miles Davis decía que escuchar los discos ( sus discos ) era como mirar y leer el menu en un restaurante. Uno podía apreciar como se veía y que ingredientes tenían las diferentes platos del menu. Pero sin ordenar el plato y comerlo np era mas que información. Asi el escucha debe usar la grabación como una buena referencia. El plato fuerte es siempre esa música, esa banda, en vivo.

Con Absence esa definición de Miles cobra una nueva significación. El sonido es excelente mas la producción, estelar, no ayuda a levantar el ànimo casi lànguido de esta compleja música a los niveles que la banda en vivo transita. Como un paralelo interesante me sucedió un poco lo mismo con la música de Wayne Shorter de los discos que publicó en Columbia Records como Atlantis (1985), Phantom Navigator (1986) y Joy Rider (1987) e incluso el ya mencionado High Life ( Verve,1995). Esa música en estudio sonaba decididamente bien, por supuesto, pero en vivo fue impresionante escuchar cómo los mismos temas cobraban una nueva, excitante vida, con extensos y/o inesperados solos que expandían el arreglo original.

Ahora, después de presenciar el electrizante concierto de Terence Blanchard y The E-Collective, sigo soňando con ese sentimiento, con esas impresiones de la banda en vivo que este disco compacto no pueden ni avivar ni recrear. En resumen : un CD altamente recomendable, si, pero asegurate de ver la banda en vivo despues de escucharlo. Entonces, la historia será otra.

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