Luis Eduardo Aute
Luis Eduardo Aute
Toda la poesía
Aute ha navegado entre la música, los poemas, el cine y la pintura. En 1966 grabó su primer disco simple de vinilo con los temas Don Ramón y Made in Spain. Ese mismo año editó Aleluya nº 1. Su primer long play Diálogos de Rodrigo y Gimena fue editado por RCA en 1968. Ese mismo año fue lanzado 24 Canciones breves por el mismo sello. En 1973 Rito completa la decada con ocho long play. En los '80 siete discos. Seis trabajos en los '90. Además de recopilaciones, música para cine, teatro y televisión. Forman parte de su obra discos, libros, videos, películas y exposiciones de pinturas. Finalizando la década del '90, luego de almorzar en su casa, me mostró la maqueta de un libro en el que estaba trabajando. Unos meses más tarde recibí una encomienda de varios quilos con la edición del libro Cuerpo del delito, Canciones 1966 - 1999, con 546 páginas. Intercambiamos e mails y algunas ideas sobre tranvias.uy y también sobre sus proyectos. En agosto del 2016 nos sorprendió la noticia de su infarto y su preocupante estado de salud. Su esposa Maritchu y sus hijos mantuvieron en total reserva su lenta recuperación. Tres décadas más tarde de aquel libro llega la edición de Toda la poesía de Aute, presentada entre amigos, como el título de su lp editado en 1983.
aldo novick
...Cómo se mide la vida,
si son lo mismo un segundo y un siglo de luz,
si entre la noche y el día no hay más lentitud
que la distancia de un tono a otro de azul;
qué hermosa broma del Azar,
nacer de la inmensa oscuridad para, al instante, volver
a la tiniebla otra vez.
la vida es verla.
Luis Eduardo Aute
Como una estrella fugaz
Anduvo entre el aire de sus canciones, la niebla, Albanta, las fotos del álbum familiar por el fin del mar, los tesores de la fuente del Nilo bailando un "slow" with you tonight. Un infarto en agosto de 2016 lo mantuvo en coma, en el que permaneció semanas, con pocas esperanzas de salvarse. Cuando lo autorizaron, se trasladó a La Habana, Cuba para continuar su recuperación. Su amistad con Silvio Rodríguez y su relación con la isla motivaron el viaje. Aute, nacido en Manila en 1943, actualmente mantiene una vida en absoluta reserva, en la intimidad de su familia, y algunos amigos como Palmira Márquez, su productora, y Miguel Munárriz, quien trabajó en la edición publicada por Espasa. “Anda poco a poco recuperándose. No asistirá esta tarde, demasiadas emociones, pero está inmensamente agradecido a todos por el cariño”, comentó Munárriz, antes de la persentación del libro.
La misma fue en el Círculo de Bellas Artes, donde "entre amigos" se reunieron para celebrar la nueva edición de su poesía completa. Entre versos y canciones a cargo de Ana Belén, Miguel Poveda, Luis Mendo, Cristina Narea, Xoel López, Pastora Vega, José Luis Gómez, Aitana Sánchez-Gijón. Comentaron su obra Luis Antonio de Villena, Fernando Beltrán y el propio Miguel Munárriz, moderados por Carlos Mesa.
“No sé si voy o vengo de algún sitio donde nunca estuve”. Una frase cazada al vuelo por su hijo Miguel, el menor de los tres que tiene Aute junto a Maritchu Rosado. Plumas, guitarras, pinceles en el atelier ubicado en uno de los sectores de la casa. Los títulos de algunas de sus películas parecen asomarse para ser parte del hoy: Un perro llamado dolor, 2001, Tras Nazarín, el eco de una tierra en otra tierra, 2015, o Días de viejo color de 1967.
José Manuel Caballero Bonald escribió el prólogo. Les unen 40 años de amistad: “Se trata, efectivamente, de una especie de renacentista del siglo XXI. Un personaje a la vez extravertido y ensimismado, un intrépido crítico de la vida”. En guardia y en desacuerdo. Uno de esos pocos militantes de la lucidez, acorde con el diagnóstico que dio una vez otro de sus referentes, el argentino Ernesto Sábato, y que encabeza el poema Arte y Cultura, de su segundo libro, La liturgia del desorden: “En el sentido más profundo, todo artista es un neurótico, si llamamos neurosis a un desajuste con la realidad”. Aute lo ha suscrito siempre sin tapujos.

En un gozoso repaso a toda su poesía, desde La matemática del espejo 1970-74 a la serie Animal, que comienza en 1999 y concluye hacia 2010 con No hay quinto aniMaLo, encuentras un autor gráfico y ortográfico, que incide en los órdenes visuales y los juegos de palabras, que bebe de Joan Brossa y toda la militancia surrealista con Buñuel al frente y Goya ensombreciendo sus batallas desde el cielo, pero también de Cohen, Lennon y Brassens, de Lorca, Rimbaud, Baudelaire y el Dante, que sorprende, asombra y comparte una ética y al tiempo decenas de estéticas…
Con sus temas obsesivos y sus requiebros irónicos, con el sexo como metafísica –“más erótico que trágico”, afirma Caballero Bonald- y la crítica como práctica y sátira permanente. “Aute se ha construido un mundo a su medida porque el que habitaba estaba incompleto. Así, casi 50 años después de que empezara a crear, sus seguidores autianos hemos tenido la suerte de seguir esas coordenadas también”, comenta Munárriz.
Autor: Luis Eduardo Aute.
Editorial: Espasa 2017.
Formato: tapa dura, 468 páginas.