Floriano Martins y David Cortés Cabán
Gracias a Luis Bravo y a su relación con el poeta y ensayista Floriano Martins, de Brasil, recibimos y reproducimos algunos trabajos publicados en Agulha Revista de Cultura. Antes una breve reseña sobre ellos.
Floriano Martins nació en Fortaleza, Brasil, en 1957. Poeta, ensayista y traductor. Es autor de Escritura conquistada (Letra & Música, Fortaleza) y de Escrituras surrealistas (Memorial da América Latina, São Paulo), ambos publicados en 1998. Ese mismo año publicó sus traducciones de los Poemas de amor de Federico García Lorca y Delito por bailar o chá-chá-chá, de Guillermo Cabrera Infante. Su poesía está reunida en el volumen Alma em Chamas, 1998. Ha escrito sobre música, artes plásticas y literatura. Trabaja para el Jornal da Tarde de São Paulo, e integra el consejo editorial de la revista Poesia Sempre, de la Biblioteca Nacional de Río de Janeiro. En la red, dirige la revista virtual Agulha y banda Hispánica, sitio sobre poesía en lengua española. Entre sus obras poéticas, se encuentran los libros: Cinzas do Sol (Cenizas del Sol), 1991; Sábias Areias (Sabias arenas), 1991;Tumultúmulos, 1994 y Extravio de noites (Extravío de noches), 2001. Entre sus obras ensayísticas: El corazón del infinito. 3 poetas brasileros, 1993; Escritura conquistada. Diálogos con poetas latinoamericanos, 1998; y Escrituras surrealistas, 1998, entre otros.
David Cortés Cabán poeta, crítico y escritor puertorriqueño, nació en 1952. Ha publicado Poemas y otros silencios (Río Piedras, Puerto Rico, 1981), Al final de las palabras (New Jersey, 1985), Una hora antes (Madrid, 1991), El libro de los regresos(Madrid, 1999) y Ritual de pájaros (Mérida, Venezuela, 2004), Islas (2013) Sus poemas y reseñas literarias han aparecido en revistas de Estados Unidos, México, Venezuela, España y Puerto Rico. Poemas extraídos de El Jabali – Revista Ilustrada de Poesía, Nro. 17 – 2007 – Año XII, dirigida por el poeta Daniel Chirón, Buenos Aires, Argentina. Fue maestro en las Escuelas Públicas de Nueva York y profesor adjunto del Departamento de Lenguas Modernas de Hostos Community College of The City University of New York.
De Agulha: Martins & Cortés Cabán.
Floriano Martins:
¿Cuál es el punto inicial de la vanguardia en Puerto Rico? ¿Cómo era el ambiente cultural entonces?
David Cortés Cabán:
El periodo más significativo de la vanguardia puertorriqueña tiene su inicio en la segunda década del XX. Para ser preciso, en noviembre de 1921 aparece el primer movimiento de vanguardia denominado Diepalismo. El nombre deriva de los apellidos de sus fundadores Luis Palés Matos y José I. de Diego Padró. El Diepalismo fue una tendencia estética muy breve, una especie de puente hacia otros movimientos que fueron surgiendo con nuevos contenidos y matices, postulados estéticos y sociales. En un ambiente en el que todavía predominaban los temas y tonos modernistas, la vanguardia vino a abrir nuevas vías expresivas liberando el lenguaje de las viejas formas y abordando una visión más provocativa y comprometida con la realidad social y política de su tiempo. Si bien es cierto que el poeta Luis Llorés Torres había formulado ya para 1913 las teorías estéticas llamadas Pancalismo y Panedismo (todo es bello / todo es verso), éstas estaban encausadas en el sentido de lo que representaba la belleza para el poeta, por un lado; y, por otro, en lo que le interesaba del ritmo y la combinación métrica de los versos.

Y aunque, en efecto, estas teorías se fundan en una concepción novedosa del acto poético y de la unidad métrica del verso, deben ser vistas en función de la cosmovisión del poeta y no como elementos representativos de las vanguardias. El momento de ruptura con la tradición nace de los nuevos ismos vanguardistas. Algunos críticos han marcado las fechas 1921 a 1956 como punto de partida y desaparición de los mismos, extendiendo así el perímetro de las vanguardias al incluir tendencias estéticas (Girandulismo, Ensueñismo, Meñequismo, Integralismo, Trascendentalismo), importantes, por cierto, pero de una poesía cuyas particularidades deben mirarse cuidadosamente al catalogarlas como vanguardias. Los movimientos que implantaron una imagen más profunda y contundente, una imagen más significativa y afín con los movimientos de vanguardia europeos hay que fijarlos ⎼de acuerdo a mi criterio⎼ del '20 al '35. En cuanto al ambiente literario de los primeros años, aún estaba saturado por las tendencias modernistas y del lenguaje típico de esta estética. Cuando surgen los primeros movimientos de vanguardia en Puerto Rico, hay que señalar que éstos no estaban tan distantes cronológicamente de lo que ocurría en el Caribe y el resto de Hispanoamérica. Por el contrario, pueden definirse en el mismo tiempo que surgieron las vanguardias de Cuba y la República Dominicana como señala Klaus Muller-Bergh: "Los primeros destellos vanguardistas en Cuba coinciden esencialmente con los de los movimientos equivalentes en Santo Domingo y Puerto Rico".
[1] El crítico Octavio Corvalan subraya además las fechas del '20 al '30 como el periodo decisivo de las vanguardias hispanoamericanas. [2]
1. En "Indagación del vanguardismo de las Antillas", en Las vanguardias literarias en el Caribe: Cuba, Puerto Rico, República Dominicana. Madrid, Iberoamericana-Vervuert, 2010, pp. 531-543. (Edición y antología crítica de William Luis).
2. Ver Octavio Corvalan, Modernismo y vanguardia. New York, Las Americas Publishing Co., 1967.
Agulha Revista de Cultura.