Emir Kusturica & The No Smoking Orchestra

Emir Kusturica & The No Smoking Orchestra

Emir Kusturica & The No Smoking Orchestra

José María Barrios


A pesar de la desorganización

En setiembre pasado se pusieron a la venta las entradas para el show de la No Smoking Orchestra, en el Teatro de Verano, sin numerar y a $1770 la platea baja. Tres días antes de la fecha indicada se anuncia cambio de escenario para la sala de Montevideo Music Box, menudo cambio!!!.


Los tickets no indicaban cuál era la empresa productora, o persona física responsable del evento. Con un público adulto y en buen número mayor de edad era de suponer que mantenerse de pie dos o más horas era todo un sacrificio sumado a la alta temperatura ambiente en la sala.


Cabe destacar que quienes llegamos temprano (y teníamos entradas de platea baja) se nos ofrecieron taburetes en las barras laterales (no más de 40). No sólo se faltó el respeto a quienes pagamos una entrada, sino que también y fundamentalmente a los artistas, ya que una banda de 10 integrantes tuvo que arreglárselas en un escenario de escasas dimensiones y con las pésimas condiciones acústicas del ex cine Trafalgar, devenido en sala de baile y ahora en un lugar que alberga diferentes propuestas de esparcimiento.


La banda del realizador cinematográfico serbio había dejado una excelente impresión en octubre del 2008. Llegaba esta vez sin su vocalista, showman o frontman Dr. Nelle Karajic, tampoco el percusionista Stribor Kusturica, pero con la trayectoria y los miles de escenarios recorridos a lo largo y ancho del planeta, lograron con su puesta en escena mover al público en buena parte fastidiado por las condiciones de la planta física.


Son músicos sólidos, que manejan fluidamente todo el rico bagaje músico-cultural de los Balcanes, mezclados con elementos de las culturas de la región, como son la tradición gitana y el Klezmer. Todo esto además con elementos occidentales básicamente de rock.
Conociendo la filmografía de su director, la orquesta es parte de las mismas, por lo tanto no quedan fuera del repertorio las bandas de sonido de Gato negro gato blanco o La vida es un milagro, pero la intro solista del saxofonista Nesa Petrovick de Time of the gypsies tuvo como ruido de fondo a los equipos de renovación de aire. Fuck you MTV, Pitbull con más cercanía al punk, y quizás deba destacarse la frialdad con la que se recibió el anuncio del tema central de la todavía inconclusa última película de Kusturica “El último Héroe” (dedicada al ex presidente José Mujica).


El grupo sabe manejar los tiempos y genera climas para no dejar caer el espectáculo, como la participación del público en parte de la coreografía, el desempeño entre virtuoso y acrobático del violinista Dejan Sparavalo, las canciones de corte tradicional interpretadas por el acordeonista Zoki Milosevic. Por lo general los intervalos entre canción y canción se cubrían con el inconfundible Pink Panther theme, como cortina sonora con Emir haciendo las presentaciones en inglés.


Todo esto en medio de un sonido imposible de dominar, ya que una orquesta con una gama tímbrica que incluye vientos, teclados, acordeón, dos guitarras y sección rítmica, sin un recinto acústico adecuado, resulta en una confusión de matices que llegan, incluso, a la imposibilidad de entender mínimamente las voces. La que se escuchó, más que nada por el coro general fue Cerveza (parecida, pero no es la de dos Minutos).


Lo más alarmante fue la falta de medidas de seguridad, con cerca de un millar de personas, gente sentada en las escaleras, no se visualizaban fácilmente los indicadores de salida de emergencia, temperatura sofocante y como ironía en un país libre de humo, dos integrantes de la No Smoking Orchestra, fumaron en el escenario.



Domingo 4 de diciembre

Montevideo Music Box
José María Barrios

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