Totó La Momposina
La música que yo hago tiene raíces en una raza mixta; africana e india
De niña se le conoce como Totó, su nombre real es Sonia Bazanta, el 1º de agosto cumplirá 77 años. Lo de la Momposina llegó cuando se convirtió en la mujer que bailaba y cantaba a golpe de tambor los diferentes folklores de Colombia. Cuando habla de su trabajo lo define como “un poco de allá, un poco para acullá y otro poco para acullallá”. Culturas ancestrales de influencias, africanas e indígenas con coloniales.
Toda la vida de Totó La Momposina se ha dedicado a la representación de la música de la costa caribeña de Colombia. Como cantante, bailarina y maestra que encarna ese lugar fértil donde las culturas africana de Colombia, las culturas indígenas indias y españolas se mezclan para crear una tradición musical única. Totó no sólo es su mayor intérprete, sino también una innovadora inquieta. El sábado 5 de agosto se prentará en La Trastienda, Montevideo.
Cuando era niña, el conflicto de la Violencia obligó a su familia a huir de su casa y trasladarse a la capital, Bogotá. Allí, su madre comenzó un grupo de baile del que Totó surgió como una cantante prometedora en la década de 1950, formando su propia agrupación en la década de 1960. Ella comenzó a viajar internacionalmente una década más tarde, pero no fue hasta la década de 1990 que su fama mundial se cemento por una gira WOMAD en tres continentes, el lanzamiento de La Candela Viva con Real World Records y los muchos espectáculos internacionales y grabaciones que siguieron, en particular los álbumes: Carmelina en 1996 y Pacantó en 1999 con MTM Colombia.

Los antepasados de Totó provienen de la aldea de Talaigua, en el corazón de una isla en el gran río Magdalena, llamada Mompox (de ahí ‘la Momposina’). El río, que nace en los Andes, se extiende a más de mil millas hacia el Caribe. En el siglo XVI, las invasiones españolas obligaron a los indios aborigenes – los habitantes originales de Mompox – a huir a los bosques más densos de la isla. En años posteriores, los esclavos fugitivos se casaron con los habitantes nativos. "La música que yo hago tiene sus raíces en una raza mixta; siendo africana e india, el corazón de la música es completamente percutiva", explica Totó.
La cumbia es uno de los ritmos y danzas de Colombia más conocidos. Este ritmo es poderosamente hipnótico y junto con la danza y su traje, un buen ejemplo de la mezcla de influencias indias, españolas y africanas. La danza se originó como una danza de cortejo entre hombres africanos y mujeres indígenas en el momento cuando las dos comunidades comenzaron a crear una nueva cultura. En este suave, baile sensual las mujeres sostienen velas encendidas mientras las parejas forman parte de una gran rueda.
Nacida en una familia de músicos que abarca cinco generaciones, Totó aprendió a cantar y bailar cuando era una niña. Su padre era un tamborero, su madre una cantadora y bailarina; su hogar vivía con las tradiciones musicales de ‘La Costa Caribe’. Como mujer joven, ella viajó de pueblo en pueblo a investigar los ritmos y bailes y estudiar profundamente el arte de las cantadoras, las mujeres campesinas que cultivan en sus parceras yuca, plátano, ñame, etc., detrás de sus casas y juegan un papel central en la cultura del pueblo.

En Talaigua, Ramona Ruiz, una cantadora, fue una de las tutoras de Totó. En esta comunidad de campesinos agricultores y pescadores, Ramona ofreció desde consejos matrimoniales hasta la medicina a base de hierbas y fue una líder vivaz e inspiradora del Chande (fiesta y también un ritmo de Talaigua). Los temas que cantan los habitantes en sus fiestas patronales son realizadas por Totó en el escenario. Los tambores fueron interpretados por los hombres, constructores de canoas, pescadores, reparadores de atarrayas y tabaqueros. Poco a poco, la técnica vocal y de escena de Totó fueron madurando. Lo que la llevo a conformar su propio grupo y así comenzó a surjir su carrera profesional en 1969, ganando una reputación por su impresionante voz y su presencia escenica. En la década de 1970 comenzó a presentarse fuera de Colombia, recorriendo América Latina, Europa Oriental y Occidental y los Estados Unidos.
En 1982 acompañó como parte de la delegación Colombiana a Gabriel García Márquez a Estocolmo para actuar en la ceremonia de entrega del Premio Nobel. Totó se radicó en Francia durante unos años, realizando estudios en la Universidad de la Sorbonne de historia de la danza, coreografía, ritmo y organización de espectáculos. Así empezó a presentarse ampliamente en Europa, aunque con mayor frecuencia en Francia y Alemania. Grabó su primer álbum durante este período en París, Totó La Momposina y Sus Tambores, La Colombie’ para Auvidisc y contribuyo a la elaboración de Colombia La Ceiba para ASPIC.
Por invitación del WOMAD, en 1984 dio sus primeros conciertos en Inglaterra. En 1987 regresó a Colombia y realizó conciertos en América Latina y el Caribe. Ella también pasó un tiempo en Cuba, donde estudió el bolero. En 1991 WOMAD la llevó de vuelta a Europa, actuó en festivales en Japón, Canadá, Inglaterra, Alemania, España y Finlandia. Desde entonces, Totó ha actuado por todo el mundo, ha sido tomada para muestras por DJs como Timbaland, Michel Kleis y artistas de Manu Chau a Banda Magda. Sus álbumes incluyen La Candela Viva en 1992 por Real World Records, Carmelina para MTM en 1995, Pacanto en 1998 y La Bodega en 2009, tanto con Astar Artes. Su álbum El Asunto fue lanzado por Sony Colombia en 2014. Totó continúa trabajando para promover la música de su tierra natal, impulsada por la pasión y la alegría simple de hacer conciertos. En 2006 fue galardonada con el Premio a la Trayectoria WOMEX y en 2013 el Premio a la Trayectoria del Grammy Latino. Su último álbum es Tamborero, una recreación del clásico La Candela Viva, con Real World Records.
