Leslie West

Leslie West

Leslie West
El espíritu de Mountain

José María Barrios


B.B. King Blues Club New York 16 de octubre de 2015.
La edición de Soundcheck, último registro en estudio de Leslie West, motivó una serie de presentaciones. Quizá la más difundida fue en el corazón del Times Square de Manhattan, en el B. B. King Blues Club de la calle 42 casi la 8va. Avenida. Pero, los problemas de salud de Leslie no permitían asegurar que pudiera realizarse. Desde 2011 atraviesa serias complicaciones provocadas por su diabetes, que después de varias cirugías terminaron con su pierna derecha amputada totalmente.


Leslie Westein, neoyorkino de origen, encuentra en la fusión de blues y rock su inspiración como guitarrista y el encuentro con el bajista y productor Félix Pappalardi el factor más importante para convertirse en el líder natural de Mountain, una agrupación que en principio intentaba convertirse en la versión norteamericana de Cream.


El mismo Leslie cuenta que Félix le recomendó que fuera a ver uno de los shows de Cream en el Madison Square Garden en 1968: “Llegamos con mi hermano con la expectativa de ver y escuchar a quienes nos podían mostrar cómo dejar de ser una banda de 'garaje' y convertirnos en rockers de verdad.

Cuando vi a Eric Clapton, nos miramos con mi hermano y nos dijimos: 'Falta mucho tiempo para llegar a esto' ”. Y quizá por esta razón la reunión con Corky Laing (batería), Félix Pappalardi (bajo) y Steve Knight (teclados) encontró un camino parecido pero diferente al del supergrupo inglés. Félix había sido productor de Disreali Gears de Cream y sabía muy bien cómo trabajar en los estudios de grabación para obtener el mejor sonido.

Mountain llegó en 1969 al festival de Woodstock como una propuesta diferente al heavy británico y más cercana al blues. Se apoyaba fundamentalmente en los poderosos vocales de West, su ya particular sonido en la guitarra y una muy sólida base rítmica.


Esas características han sido una constante en toda la trayectoria de West incluso en sus proyectos como solista. Para los fans es el “sonido de los dedos gordos del Rock & Roll”. En los tiempos de Mountain el combo amplificador Marshall y guitarra Gibson Flying V fueron sustento del estilo y marca registrada del grupo, incluso como anécdota se dice que sacó uno de los micrófonos (el más cercano al puente) y usaba el hueco en la guitarra como cenicero.


También tuvo participación como sesionista, junto al tecladista Al Kooper en la grabación del archiconocido disco de los Who “Who´s next”. Fue requerido también por propuestas musicales tan disímiles como las de Marvin Gave, Ian Gillan, Ozzy Osborne o Bo Diddley y tuvo en Johnny Ramone un fan incondicional.


La propuesta más ambiciosa fue el power trío West, Bruce & Laing, que no pudo superar las comparaciones con Cream y la difícil personalidad de Jack Bruce.
Los años de excesos (llegó a pesar 200 kg), las secuelas de diabetes e hipertensión desgastaron su físico, pero no pudieron mellar su poderoso estilo en la voz y la guitarra.

La muerte de su amigo y compañero de ruta Félix Pappalardi (lo mató su esposa de un balazo en 1983) no impidieron que en 2008 se reuniera con el baterista Corkie Laing para la gira presentación de Master of War, la música de Bob Dylan hecha por Mountain.

 


En los últimos años ha participado en sesiones con músicos más jóvenes como Warren Haynes o Joe Bonamassa. El viernes 16 de octubre el salón principal del B.B. King Blues Club estaba repleto a las 19.30 horas. Cuando comenzó la actuación del grupo invitado que teloneó a Leslie en esta mini gira, la gran mayoría de los que allí estábamos superábamos los 60 años, blancas o calvas cabelleras, T-shirts desteñidas pero orgullosamente exhibidas de quienes estuvieron en alguno de los conciertos de Mountain en el 2008.

Todos quedamos paralizados cuando lo vimos llegar al escenario en una silla de ruedas motorizada; las dudas se despejaron cuando comenzó a sonar el inconfundible riff de Blood of the sun: la voz era idéntica; la diferencia era el paso del tiempo y sus secuelas en lo físico, en formato trío el pretexto de mostrar el nuevo material quedó relegado, todos queríamos escuchar Theme for an imaginary western y el recuerdo en su presentación para el “late” Jack Bruce, siguieron Mississippi Queen, Why dontcha y los parlamentos que daban respiro entre canción y canción, hasta que habló de su amputación, de despertar sin su pierna derecha y el apoyo de su joven esposa, quien entre el público micrófono en mano ofrecía a la concurrencia la posibilidad de comunicarse con West.

Si se hubiera tratado de otro músico y en otras condiciones, la audiencia habría reclamado por más, pero con la versión de People get ready dedicada a Jeff Beck de quien es confeso admirador, sólo quedó tiempo para la sorpresa: una enorme torta de cumpleaños con el número 70 y el Happy Birthday coreado por todos acompañando al “enorme” - aun en estas circunstancias - Leslie West.

B.B. King Blues Club New York

 

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