Daniel Melingo un arco iris de influencias

foto Celeste Urreaga
foto Celeste Urreaga

Daniel Melingo, un arco iris de influencias

Está haciendo del tango algo seriamente cool

aldo novick

Un espectáculo para no perderse. La música de Daniel Melingo entra por los poros, se te mete en la sangre, te transporta por historias y melodías que no se pueden etiquetar, que van marcando el ritmo variado, pegadizo, tranquilo, casi agresivo que es pintado por el sonido fuerte y suave de su garganta. Sin duda una de las propuestas más interesantes que llega desde la vecina orilla. Melingo crea adicción, uno no puede dejar de escucharlo y comienza a investigar su obra. La versión de Volver a los 17 de Violeta Parra es abrir las ventanas para volar por las raíces de América Latina. Te va enredando y derramando versiones propias como Chalamán, grabada por Los Abuelos de la Nada en el long play Vasos y bezos en 1983, y de la cual Daniel Melingo realizó una nueva versión tres décadas más tarde, su voz y los arreglos nos transportan hacia la interpretación de Miguel Abuelo.

Crecer en los '60 permite formar parte de ritmos violentos y de paz, de guerra y rock and roll, de discos que llegaban lentamente por correo, que se editaban en nuestro país pero también muy lentamente. Desde el otro lado del Río de la Plata era más fácil, los discos se conseguían rápidamente. Entre Sgt. Pepper's, los hippies, la guerra de Vietnam, el Mayo Francés, El Chueco Maciel, fuimos descubriendo y creciendo, hasta que llagaron otros sargentos.

 

foto Albi Alvarez


En aquellos años
no me había dado cuenta que la milonga y el tango me seguían los pasos hacía un buen rato. Todos los días antes de salir hacia la escuela, mientras terminábamos el almuerzo la radio estaba sintonizada siempre en el mismo dial; veinte minutos antes de la hora 13 pasaban dos o tres tangos o milongas previo al informativo. La Feria de Tristán Narvaja era el lugar para comprar o canjear discos; uno de aquellos domingos llegué caminando de la feria a mi casa, justo a la hora de los ravioles, con un disco de Julio Sosa. Con los años y sin darme cuenta los tangos muy de vez en cuando despertaban mi atención. Pero continuaban allí, en mi sobra, como dice Jaime Roos el tango siempre te está esperando.

Las décadas te van cargando de canciones, discos, conciertos y comenzás a experimentar una extraña sensación, te vas distanciando de muchos de tus discos, que siguen allí en el mismo lugar de siempre. Al realizar una selección musical propia, para escuchar, algunos artistas van quedando fuera de las listas de los preferidos, es como un desgaste musical, un cansancio entre el intérprete y uno mismo. Es como una crisis, cómo expresarlo; como una sequía artística que no logra conectarnos. Entonces recurrimos a los inseparables de todos los tiempos, a los discos más desgastados, a las mezclas y collage entre el jazz, el blues, el rock and roll, la bossa, y los sonidos que llegan desde las raíces de América Latina.

En los rincones del alma, la música es como hermana de la sangre, recorre tu vida y despierta esa motivación y placer que aparecen en los momentos más insignificantes o importantes. La obra de Daniel Melingo devuelve y recarga esa sensación que uno siente con la música.

 

 

Daniel Melingo es del barrio Parque Patricios, Buenos Aires, nació en el '57. Su primer instrumento fue un bandoneón que le regalaron; pero que canjeó en una casa de instrumentos por un clarinete. Estudió en Conservatorio Nacional de Música Carlos López Buchardo, de Buenos Aires, donde estudió guitarra clásica y clarinete con el profesor Filotete Martorella. Realiza estudios en el Conservatorio Municipal Manuel de Falla y en la Pontificia Universidad Católica Argentina Santa María de los Buenos Aires en la Cátedra de Musicología, Etnomusicología y Composición, cursando armonía, composición e interpretación.


En 1979 viajando por Brasil, un grupo de músicos lo invitaron a tocar pasando a integrar la banda de Milton Nascimento. En 1980 comenzaron los encuentros con Miguel Abuelo y Cachorro López para formar Los Abuelos de la Nada en formato trío. Luego se transformaron en una banda liderada por Miguel Abuelo (voz), Andrés Calamaro (teclados y voz), Gustavo Bazterrica (guitarra), Cachorro López (bajo) y Polo Corbella (batería) y Daniel Melingo en clarinete. Con los Abuelos y sin previa preparación sorpresivamente en un estudio le prestaron un saxo para que lo utilizara en una grabación.

Fue el creador, junto con Víctor Kesselman, del espectáculo "Juicio Oral y Público al Dr. Moreau" que Los Abuelos de la Nada presentaron el 29 y 30 de diciembre de 1981. Daniel se alejó de la banda a fines de 1983. En 1982 fundó Los Twist junto a Pipo Cipolatti. Los Abuelos y El Miguel Abuelo Trío, fue la creación de Los Twist, una banda de rockabilly, creada a raíz de una propuesta de Daniel Melingo en unión con Pipo Cipolatti. También formaron parte Fabiana Cantilo e Hilda Lizarazu.

En 1984 integró la banda de Charly García junto con Alfredo Toth (bajo), Willy Iturri (batería), Pablo Guyot (guitarra), Fabiana Cantilo (coros) y Fito Páez (teclados). Para participar en la presentación de Yendo de la cama al living, pasando luego a integrar su banda junto con Alfredo Toth (bajo), Willy Iturri (batería), Pablo Guyot (guitarra), Fabiana Cantilo (coros) y Fito Páez (teclados).

En 1985 viaja a España, donde colabora con el grupo Los Toreros Muertos armando, posteriormente, una banda llamada Lions in Love, con la que grabó dos discos: Lions in love, 1989 y Psicofonías, 1992. En 1995 organizó una banda propia, integrada por Martín Aloe (bajo), Pablo Guadalupe (batería), Ira Seagal (guitarra) y Sandra Baylac (coros). Con esa banda publicó ese año su primer disco solista, H2O. Producido por Cachorro López, con Andrés Calamaro y Pipo Cipolatti como invitados.

Regresa a Buenos Aires y en 1997 realizó la conducción del programa Mala Yunta por la señal de cable Sólo Tango, en el que músicos de rock interpretaban tangos. Su carrera continúa dedicada al tango, musicalizando poemas de Enrique Cadícamo, Celedonio Flores, Dante A. Linyera, Julián Centeya, Carlos de la Púa, Luis Alposta (con quien forma dupla autoral desde 1998) y, también, poemas propios; realizando numerosos conciertos, tanto en el país como en el extranjero.

 

 

Parado frente al micrófono en el estudio de grabación o frente a la platea de espectadores, Daniel Melingo entrega su poesía arrabalera, canciones clásicas y de otros autores pero con su sello personal. Arreglos que visten al tango en un lenguaje moderno. Un estilo muy Melingo, que se fue procesando desde fines de la década del '90 a hoy. Abre una ventana para ingresar en ella, con la posibilidad de secuestrar orejas y nuevas generaciones. Sus textos relatan historias de drogas, alcohol, prostitutas, soledad, amores. El mismo universo que podemos encontrar en el jazz, el blues, el rock, en su versión del Violín de Becho, o La Canción del Linyera de su disco Linyera, editado en 2014, con invitados como Skay Beilinson y Jaime Torres, entre otros demuestram lo amplia de su paleta musical.

Anda, es su último trabajo editado en 2016, con producción del propio Melingo y coproducción de Muhammad Habbibi Guerra y Juan Ravioli. La mezcla fue realizada por Jorge Portugués Da Silva y masterizado en Close To The Egde London por Jon Astley. Este disco se editó simultáneamente en Argentina y Europa en tres formatos: cd, vinilo y digital. El tema En un bosque de la China, fue un adelanto del disco, se rodó un video con la dirección de Luis Ortega.

En su facebook Melingo cuenta: Cierre del tour ANDA por Europa en la ciudad de Madrid junto al Alberto Garcia Alix y toda la "Guardia Vieja" que acompañó de cerca cada instante en el último concierto de esta fantástica gira. Quedaron atrás Polonia, Francia, Suiza, Holanda, Alemania, Italia, Hungría y por último España junto a mis queridos músicos Muhammad Habbibi, Pato Cotella, Lalo Zanelli y Facundo Torres. Mañana, El Barrio...

Melingo es un arco iris de influencias, una forma de cantar y de ejecutar sus instrumentos que definen a un artista argentino realizando giras por distintas ciudades de Europa. The Guardian y The Independent, dos de los diarios de Gran Bretaña, escribieron: "Daniel Melingo, con guiños de su formación académica, que disimula en la humildad de su interpretación, es el hombre que está haciendo del tango algo seriamente cool. El hombre que viene de la escena del rock argentino, pero permaneciendo siempre cerca del corazón tanguero del bandoneón, del contrabajo, de la guitarra y el violín, a los que suma elementos de la exótica y, fundamentalmente, su voz. Una suerte de Tom Waits argentino al mando de su grupo Los Ramones del Tango". Daniel Melingo en 2015 obtuvo el Premio Konex - Diploma al Mérito como uno de los cinco mejores cantantes de tango de la década, en Argentina.

Ha grabando los discos: Tangos bajos, 1998, Ufa, 2001, Santa milonga, 2004, recopilación de Tangos bajos y Ufa, más dos temas nuevos, y Maldito tango, 2007. Corazón y Hueso, 2011, Linyera, 2014 y Anda, 2016.

 

 

Publicidad

728x90 Fi